Los Papeles Olvidados es un espacio que recoge los excedentes de producción creativa de mi imaginación y que muestro como proceso final en relato, comentarios o recomendaciones. Es una forma de reflejar mi vida y mis pasiones: la literatura y la escritura, y que decido compartir con usted, contigo, con vosotros respetables y apreciables lectores. Blog abierto a la opinión, a la sugerencia, a la critica, a la creatividad.


sábado, 24 de julio de 2010

El último encuentro




El último encuentro.

Obra cumbre del escritor húngaro Sándor Márai. Estuvo olvidada durante cincuenta años y volvió a publicarse bajo el titulo “La luz de los candelabros” y que por motivos comerciales cambiaron a “El último encuentro” pero sea cual sea el titulo de la novela ambos representan el significado de lo que quiere reflejar.

El tema principal de la obra es la “AMISTAD” así, con mayúsculas y entrecomilladas, con todo lo que ello conlleva o significa. Es una prosa de excelente calidad, que atrapa desde la primera hasta la última página. Nos muestra lo frágil que puede ser una amistad, lo difícil que es mantenerla y el recuerdo que persiste cuando se extingue.

Dos amigos de la infancia vuelven a reencontrarse después de cuarenta y un años, pero no es un encuentro casual pues no se ponen a rememorar bajo el dulce velo de la nostalgia que otorga el paso del tiempo a la amistad vivida. Es un encuentro esperado por un el general y obligado para Konrad, dos de los cuatro personajes de esta novela para dar reposo a la vida.

Cuarenta y un años es mucho tiempo para estar esperando una cita ¿qué le lleva al General a esperarlo con tanta paciencia? ¿Por qué sabe Konrad que tiene que encontrarse alguna vez con El General? ¿Qué les lleva a estar toda una vida esperando un reencuentro? ¿Qué papel juega Kristina entre los dos? Ambos desnudos ante el tiempo que tienen por delante ya no tienen nada que perder, es inútil guardar el secreto que les otorgo una juventud.

La novela está ambientada en la decadencia del Imperio Húngaro, mostrando un paralelismo entre el imperio y la amistad de estos personajes. Cuando el Imperio está en todo su esplendor se refleja en la amistad de El General y Konrad, mientras que cuando ya está en plena decadencia es cuando se reencuentran, cuando la amistad ya no tiene camino alguno para sobrevivir. Toda la acción transcurre en una intensa noche, una velada cara a cara, donde se expondrán las cartas que en una amistad cada partícipe conlleva y que durante cuarenta y un años y cuarenta tres días han estado en reposo, como si estuviese rumiando una venganza.

A través de pequeños detalles, el autor, nos va generando un interés de los hechos del pasado y de la personalidad de los personajes, induciendo al lector a que saque sus propias conclusiones. Nadie permanece indiferente ante las páginas de este libro cuando se ha terminado su lectura.

Es un libro publicado en la Editorial Salamandra y que en edición bolsillo tiene un precio de seis o siete euros. No son muchas páginas y es un libro que no ocupa lugar cuando vayamos a la playa o estemos de descanso.

Seguro que no os arrepentís de leerlo. Espero vuestros comentarios.

©Miguel Urda

5 comentarios:

L.P dijo...

Miguel, Sandor Marai es uno de mis autores favoritos. Leí la mujer justa, y tengo pendiente "La extraña", regalo de un buen amigo. Estoy deseando tener un poco de tiempo y leerlos!!

b7s
L;)

T.M. dijo...

No he leído nada de él, pero esta primavera fuí a ver una obra, La dona justa, adaptación para el teatro de Eduardo Mendoza, y me gustó tanto, que lo tengo pendiente. Me encantó.

L.P dijo...

¡dos semanas!
¡Actualiza, Miguel!

Alforte dijo...

Venga...que el otoño está a la vuelta de la esquina ;-)

Salvador Navarro dijo...

a mí me impactó esta novela de Márai... fue la primera que leí de él; es tan triste, tan humana, hay fragmentos de tanta belleza:

Resulta muy difícil transmitir nuestras experiencias a otras personas, ¿verdad? Me refiero a que tal vez podamos describir lo sucedido, como cuando uno redacta un informe médico. Pero la causa profunda de lo sucedido… eso es muy difícil de reflejar. Casi imposible. Compadezco a los escritores (La hermana - Sándor Márai)