Los Papeles Olvidados es un espacio que recoge los excedentes de producción creativa de mi imaginación y que muestro como proceso final en relato, comentarios o recomendaciones. Es una forma de reflejar mi vida y mis pasiones: la literatura y la escritura, y que decido compartir con usted, contigo, con vosotros respetables y apreciables lectores. Blog abierto a la opinión, a la sugerencia, a la critica, a la creatividad.


lunes, 27 de septiembre de 2010

Me dijiste... -Detrás de una mirada-


Me dijiste que te esperara y aquí sigo, esperándote.

A los pocos días de estar aquí colocaron la tupida reja en la ventana de tus aposentos y que el paso del tiempo ha ido oxidando. De tanto estar apoyada en la farola está se inclino hacia la izquierda.

He vivido la metamorfosis de la plaza que preside tu señorial casa. He pasado frío y calor, me he alimentado de las sobras de la taberna que arroja a la basura e incluso he tenido alguna pelea con los gatos en la madrugada al robarle las raspas de pescado que había en ellas. Y todo porque un día me dijiste que te esperara. Muchas veces me he preguntado si fui tonta al hacerlo, pero cuando se cae en la enfermedad del amor no hay remedio alguno contra ello. Y aquí me tienes postrada ante el tiempo y ante tu balcón.

Tenía las dos arterias principales de la plaza localizados por si te veía salir o entrar. Pero nunca más te vi hacerlo. No quise hacer caso a los comentarios que decían que vuestro padre os había puesto en una encrucijada y habíais partido hacia nuevas tierras. Ni sí quiera os vi aparecer para dar entierro a vuestra querida madre y vuestro padre, cinco años después.

La paredes de tu casa fueron perdiendo blancura, la mala hierba se abrió paso en tejados y terrazas; nunca volvieron a abrirse las persianas de tu alcoba; los muebles fueron vendiéndose a traperos. Los fuertes muros de la casa la hicieron resistir al inexorable transcurrir del tiempo. Incluso yo me fui, pero deje mi sombra, sentada y con la cabeza agachada, bajo la farola por si algún día decides asomarte al balcón.

Me dijiste que te esperara y a pesar de todo, aquí sigo, esperándote.


© Fotografía María Ureña
© Texto Miguel Urda

4 comentarios:

L.P dijo...

Maldita enfermedad del amor cuando no es correspondido y que sólo el tiempo, el mucho tiempo, puede curar...

Hermoso relato, Miguel.

B7s
L;)

maria dijo...

Precioso Miguel!!
Ay el amor....cuantas cosas hacemos en nombre del AMOR

maria dijo...

Precioso Miguel!!
Ay el amor....cuantas cosas hacemos en nombre del AMOR

Anónimo dijo...

hay tanta gente que espera de quien le hace esperar...y finalmente no se sabe si es que viven por su esperanza o dejan de vivir lo robado de sus vidas por esperar...

Rafa -Barcelona-