Los Papeles Olvidados es un espacio que recoge los excedentes de producción creativa de mi imaginación y que muestro como proceso final en relato, comentarios o recomendaciones. Es una forma de reflejar mi vida y mis pasiones: la literatura y la escritura, y que decido compartir con usted, contigo, con vosotros respetables y apreciables lectores. Blog abierto a la opinión, a la sugerencia, a la critica, a la creatividad.


viernes, 1 de mayo de 2015

Intemperie: Demasiado humo para tan poco fuego



Jesús Carrasco, (Badajoz, 1972) debutó en el mundo narrativo con Intemperie, una novela que la prensa del gremio ha calificado como el sucesor de Miguel Delibes. En España ha sido publicada por Seix Barral y distribuida en más de trece países.
Intemperie es una historia de poco más de doscientas páginas y de capítulos breves, que al hojearla, antes de iniciar su lectura, muestra una sensación extraña que no te incita a meterte en ella, pero que tampoco puedes rechazar. Una vez que ya has comenzado a leerla, en concreto en mi caso fue en la segunda página, –ojo, repito, en la segunda página– cuando descubrí que su fama es desmerecida y que posiblemente me iba a arrepentir de haber comenzado a leerla. ¿Qué se puede esperar de una novela que se demora tres páginas en presentar al personaje?
Esta opera prima esta narrada en tercera persona y que, en efecto, recuerda a Miguel Delibes en sus temas rurales –es la única similitud que encuentro a Jesús Carrasco con él–. Hace el amago de ponerse interesante cuando el protagonista, el niño, se encuentra con el cabrero, y directamente mi pensamiento se dirigió a La sonrisa Etrusca de José Luis Sampedro abriendo la posibilidad de que me encontrase con una relación similar al nieto-abuelo, con el niño-cabrero. Sin embargo, ocurre todo lo contrario, la narración me aleja de los sentimientos de los personajes, sin adentrar en la psicología de ellos, dejando caer los hechos en una época indeterminada, lo cual, como lector, me provoca un alejamiento de la historia.
Al terminar de leer la novela, me quedo como el título: a la intemperie, sin ganas de decir nada de ella, ni siquiera de perder el tiempo escribiendo esta reseña o crítica, y es ahí donde me duele la fama de estos autores noveles o de notoriedad desmerecida, porque pienso que sí, que es una historia con los ingredientes necesarios para que resulte atractiva y tenga una calidad mínima, sino queda en una narrativa inmadura como salida de un taller literario express.
Pienso en Jesús Carrasco y me entran escalofríos al ver la responsabilidad que le ha caído sobre su carrera literaria. No obstante, tengo curiosidad por su segundo libro, el cual leeré prestado de la biblioteca de mi barrio, para reafirmarme en que a veces un pequeño fuego narrativo provoca demasiado humo.
© Miguel Urda Ruiz


2 comentarios:

Elena dijo...

Comparto con esta crítica literaria la idea de que la época en la que está enmarcada la historia es indeterminada. Como también lo es el territorio en que se desarrolla. Habla de alguaciles, sin embargo no hay nada que me recuerde a un lugar americano.
Veo forzado el léxico rural utilizado, no tiene la naturalidad de Delibes.
Sin embargo, la crítica es demasiado dura. La construcción de los personajes es perfecta y la historia creíble. Para una primera novela, le doy un ocho.

Salvador Navarro dijo...

Comparto tu crítica, Miguel. Abusa de un vocabulario enrevesado y de construcciones sintácticas casi ingenieriles para construir un relato que mantiene la tensión, pero que te ofrece poco más que eso. Sufrí momentos de cierta indignación durante su lectura, aunque no dudaré en darle una segunda oportunidad