4/20/2026

La historia comienza, Amos Oz: una lógica narrativa inicial



Todo alumno que haya asistido a un taller de escritura creativa sabe que uno de los aprendizajes que más se deben tener en cuenta a la hora de escribir una historia es la importancia del primer párrafo, incluso de la primera línea del relato o de la novela. Yo estoy de acuerdo con ello, pero es algo común a todo y que se conoce como "la primera impresión es la que cuenta". Amos Oz va más allá y analiza una serie de inicios de novela donde, más que despejar dudas, incita al lector a preguntarse por el verdadero inicio del inicio, es decir, por qué comienza el autor el texto en ese punto concreto, qué pasaba antes o si había otro punto de referencia por el que optar y así podría seguir hasta llegar al inicio del todo. Son diez comienzos de novela de diversas temáticas y épocas, pero que te permiten cuestionarte el porqué de ese inicio y si es ahí donde radica el quid de lo que quiere mostrar, cuestión que es trasladable a los recursos in media res, cuando se comienza por el medio.

Bien es verdad que cuando se comienza a leer una historia –seamos conscientes o no– existe el llamado "pacto implícito con el lector", lo cual supone que todo lo que el autor te está contando te lo tienes que creer sí o sí. Esto supone un punto de inflexión en la historia, pues la única salida es aparcar la lectura en el primer momento de confusión, duda o aburrimiento; por eso incide en su importancia para provocar un interés en el lector. Pero Oz es claro y manifiesta sus dudas sobre el narrador —que no es el autor, sino quien crea al narrador—: ¿debe ser honesto? ¿puede mentir? o si lo que pretende es crear lagunas en el lector para que saque conclusiones por sí mismo.

Amos Oz conoce el oficio y la técnica de escribir, y sabe cómo tiene que ir dosificando la narración al lector de su historia, pero en los principios aquí analizados plantea multitud de interrogantes con una lógica muy bien construida. ¿Cansan las descripciones? ¿Qué se le pide al lector? ¿Debe solo leer o debe buscar algo más? ¿Solo es disfrutar de la lectura? ¿Por qué la narración comienza en tal punto y dejas otras aristas de la historia sin desarrollar? ¿Lo que cuenta en el principio es realmente el conflicto de la historia? ¿Se ha perdido el autor bajo el narrador?

Escribir una novela no es fácil, ya no digo ni buena ni mala, sino el hecho de escribirla. Hoy en día es frecuente recurrir a la inteligencia artificial como recurso creativo e incluso se le exige sensibilidad, emoción y que vierta emociones como lo hace un escritor, pero es otra cuestión como se aplican las nuevas tecnologías a la escritura creativa y si esto conseguirá atrapar al lector. Aquí Amos Oz refleja, con gran sabiduría y detenimiento, que no todo inicio sirve para dar un comienzo a una novela, y que si el coronel Aureliano Buendia recordó aquella frente al pelotón de fusilamiento; que si anoche soñé volví a Manderley; o tengo dudas si mamá ha muerto hoy o ayer... es porque la historia necesita ese inicio, dejando fuera otras opciones, pero dejando claro que el escritor cuenta eso porque sabe lo que quiere narrar.

Sea lector, escritor o aprendiz (de lector y de escritor) hay que leer a Amos Oz para aprender y asumir que una historia es una historia y únicamente si alguien sabe contarla (o escribirla) despertará tu interés. 

© Miguel Urda Ruiz

Texto y fotografía












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