1/07/2026

Pabellón de cáncer, A. Solzhenitsyn: una disección de la sociedad enferma



Aleksandr Solzhenitsyn, escritor, y crítico con el sistema político ruso que le tocó vivir, con esta novela, Pabellón de Cáncer, nos deja ver cómo el hombre –el ser humano–, ante la enfermedad, pierde la condición de persona y su vida queda en otras manos (médicos, enfermeros/as) y por qué no "el azar".

Mediante la estancia de Oleg Kostoglodov en un hospital oncológico de provincias de la Rusia posestalinista, el autor disecciona su funcionamiento con una mirada inquisitiva hacia el sistema totalitario reflejado en cada personaje y cada hecho, de una forma tan intimista que los sentimos próximos a nosotros. El microcosmos de un hospital dirige la vista hacia la matriz social del régimen, donde todo funciona a través de una elaborada red de relaciones favoritistas o caprichosas. El hombre siempre está ávido de favores y siempre quiere más. Todo funciona por conveniencia y según el grado de afinidad con el régimen. Hay unas reglas que cumplir y unas estadísticas a las que dar forma. Da igual si el enfermo está curado o no, si el tratamiento es el idóneo o el tiempo de exposición a los rayos X es el que exige el tratamiento; lo importante es cumplir los plazos establecidos. Todo son planes, estadísticas, en definitiva, números que hay que cumplir ante la cúpula política; lo de menos es la enfermedad del protagonista. Los doctores, con vocación o no, también son un número y deben cumplir unas estadísticas de trabajo con ciertas enfermedades. El mal que una sociedad totalitaria padece y que no es que una sociedad democrática no tenga la enfermedad, sino que es diferente. En una, los medios para curarla son impuestos y en la otra puedes, incluso, quejarte de la enfermedad que tienes.

Es una novela que te hace sentir la injusticia con el enfermo, pero a la vez proporciona un atisbo de ilusión al ver cómo los personajes pueden enamorarse, cómo reciben visitas o cómo buscan su propio remedio para sanar. Incluso percibes cierta alegría cuando el paciente es dado de alta; si está curado o no, es lo de menos, y recibe la libertad para volver a algo que ya había perdido: la libertad. Pero ¿qué ocurre cuando la libertad es insípida? ¿Acaso es mejor estar al resguardo de la gran sombra que provoca el poder totalitario?

Al finalizar su lectura se produce una sensación de vacío, como si te obligan a saltar al infinito sabiendo que no hay vuelta atrás. La historia habla por sí misma, pero debieron pasar casi cuarenta años para su publicación con la llegada de aires democráticos a Rusia para ser consciente de ello. El legado que dejaron los autores que fueron críticos con el régimen está vigente y solo queda manifestar que todo lo que cuentan existió y la línea que puede llevar a que se repitan los hechos es frágil.

© Miguel Urda Ruiz

Texto y fotografía

No hay comentarios: